EMILY RÍOS (Magdalena)
Debuta como actriz en la gran pantalla en «QUINCEAÑERA». Nació y creció en West Covina, California, en el seno de una familia perteneciente a los Testigos de Jehová. No tuvo una Quinceañera ya que va contra su religión. De hecho, cuando cumplió 16 años durante el rodaje, fue la primera vez que celebró su cumpleaños con una tarta. A pesar de sentirse atraída por la interpretación, solo había hecho de Cleopatra en las obras del colegio. Antes de llegar a Park City para el Festival de Sundance 2006, nunca había viajado en avión ni había visto la nieve.


JESSE GARCÍA (Carlos)
Nació en Rawlins y creció en Hanna, ambas localidades del estado de Wyoming. Pasó la mayoría de la niñez en un pueblo de 500 habitantes. Se trasladó a Los Ángeles hace dos años. Tan solo en 2005, rodó nueve anuncios emitidos a escala nacional y trabajó en varias producciones independientes. Jesse sigue una dieta vegetariana muy estricta y siempre llevaba su propia comida al rodaje. También se crió en el seno de una familia de Testigos de Jehová, lo que permitió que Emily y él se sintieran muy unidos.


CHALO GONZÁLEZ (Tío Tomás)
Lleva treinta años trabajando en la gran y pequeña pantalla. Su gran oportunidad le llegó en 1968 en un bar de Tijuana cuando se metió en medio de una pelea entre unos mexicanos y un estadounidense. Dio la casualidad de que este último era Sam Peckinpah. Se cayeron bien y el director le pidió que buscara localizaciones para su siguiente película, «Grupo salvaje». Luego le haría trabajar al lado de estrellas como William Holden, Robert Ryan y Warren Oates. Trabajó en varias películas del director como, por ejemplo, «Quiero la cabeza de Alfredo García». Durante los setenta y los ochenta fue jefe atrezista en Paramount.