Entrevista
¿ Qué le parece la calurosa acogida
que ha tenido Nadie sabe?
Me ha conmovido sobre todo por los niños que trabajan en la película,
es su primera experiencia cinematográfica. Ser seleccionado por
el festival más importante del mundo representaba un riesgo, pero
también era una especie de recompensa por todos sus esfuerzos.
¿
Cómo los ha dirigido?
Hemos rodado durante un año siguiendo un método influido
por mi experiencia como documentalista para que los niños se acostumbraran
al ambiente del rodaje. Sin embargo, Nadie sabe es mi experiencia más
radical, de momento, en el terreno de la ficción. Escribí todos
los diálogos e incluso hice un story-board completo del guión.
¿
Cómo se considera con relación al cine japonés actual?
El cine japonés carece de unidad. Cada uno lucha por sí mismo,
sin embargo, uniéndonos, seríamos mucho más fuertes.
Hace poco produje las primeras películas de dos directores noveles.
¿
Cómo ve el futuro?
Tengo ocho proyectos en marcha. A la velocidad a la que ruedo, tengo trabajo
hasta los sesenta. De momento, he rodado una película cada tres
años. Me gustaría conseguir rodar dos en ese tiempo, pero
desarrollar temas originales es lento, y de todos estos proyectos sólo
uno está basado en una novela.
Un periodo de 15 años
Me costó mucho concretar el proyecto. Transcurrieron 15 años
desde que escribí el primer guión. ¿Seguía siendo
un suceso actual 15 años después? Antes de lanzarme a hacer
la película, debía hacerme esa pregunta. Según las estadísticas
del Ministerio de Educación, el número de niños entre
7 y 14 años con domicilio desconocido ha bajado de 533 en 1987 a 302
en 2000. Pero estas cifras sólo se refieren a niños cuyo nacimiento
ha sido declarado. Si se tiene en cuenta que la natalidad ha bajado, podemos
suponer que hoy en día hay un mayor número de niños
que viven clandestinamente como les ocurre a Akira y sus hermanos.
Este asunto no es un caso aislado en Tokio, es un problema social que nos
concierne a todos. El protagonista de la película no representa al
muchacho del suceso de 1988, sino a alguno de los miles de niños que
viven entre nosotros sin que sepamos nada de su existencia.
Una segunda realizadora
You es una persona que vive el momento. Entendí enseguida que me aportaría
la despreocupación positiva que buscaba. Llegó al rodaje sin
haber preparado nada; ni siquiera se había leído el guión
que le había entregado. Puede interpretarse como descaro y confianza
en sí misma. Además de ser muy espontánea, sabía
cómo volver a meter a los niños dentro de la película
cuando se alejaban de la historia. Por eso la impliqué en la dirección
de actores pidiéndole, por ejemplo, que hiciera reír a Akira.
Puede decirse que fue una segunda realizadora durante el rodaje.
La selección del piso
El setenta por cien de la película transcurre en el piso. Para realizar
tomas diferentes del interior, pensé que sería mejor que hubiese
una terraza. No debía tener ascensor para que se viera al protagonista
subir y bajar las escaleras al principio y al final de la película.
El piso que escogimos reunía todas esas condiciones. Además,
es un primer piso y está al fondo de un pasillo oscuro, el sitio ideal
para que una madre se esconda con sus hijos. La ventana que da a la escalera
me sirvió para dar un toque de suspense a la vida de los niños.
El piso tiene dos habitaciones: el dormitorio de la madre con tatamis da
a la terraza, y la cocina y el salón dan al pasillo. La superficie
total es de 41,3 metros cuadrados. Todo transcurre en ese universo.
Las chocolatinas Apollo
El guión era muy detallado y los niños aportaron numerosos
cambios de forma espontánea. Muchos cambios se deben a que Yuya, que
interpreta a Akira, creció mucho durante el rodaje. Pero también
porque, por ejemplo, imaginé que a la pequeña Yuki le gustarían
los caramelos de fresa, pero me dijo que prefería las chocolatinas.
Hiei, que interpreta a Shigeru, comió muy poco en el rodaje porque
casi no le gusta nada. Por suerte, imaginamos que le gustaría la pasta
instantánea y, efectivamente, le gustaba. En la escena en la que come
sopa de arroz le dejé improvisar.
Durante el casting se presentó una niña con sandalias que hacían
ruido. Me gustó la idea. Cuando Yuki sale a buscar a su madre, lleva
sandalias como las de aquella niña.
Las mandarinas
Cuando era niño plantaba flores, frutas y verduras, incluso un mandarino
que sigue en la terraza de mi madre. Esta película no sólo
se nutrió de los niños con los que trabajé, sino también
de mi infancia, a partir de detalles y sentimientos que me afectaron entonces
(la ansiedad mientras esperaba el regreso de mi madre, la tristeza al perder
a un amigo). Me separan muchos años del protagonista, pero nací en
Tokio y siempre he vivido aquí. Por eso creo que es el lugar que mejor
puedo describir. Conozco el universo de esos niños y he tenido sensaciones
similares a las suyas. Por eso, y siguiendo este espíritu, he dejado
parte de mí mismo en la película. |
“Nadie Sabe” es el cuarto largometraje de ficción
de Hirokazu Kore-eda.
Su primer largometraje, Maborosi, ganó la Osella de Oro en el Festival
de Venecia de 1995. Su segunda película, After Life (1999), fue un auténtico éxito
internacional; la Twentieth Century Fox está actualmente produciendo el
remake. Su tercera película, Distance, fue presentada a concurso en la
edición del Festival de Cannes 2001.
Nacido en Tokio en 1962, Kore-eda se licenció en Literatura en la Universidad
de Waseda en 1987. Empezó a trabajar con el equipo de TV Man Union, una
empresa independiente de producción para televisión donde realizó numerosos
documentales, entre los cuales destacaremos “Shikashi”, sobre el
suicidio de un alto funcionario del Ministerio de Medio Ambiente encargado de
los expedientes de las víctimas de la enfermedad de Minamata; “Otra
educación”, sobre una clase única en medio del campo cuya
enseñanza se basa en la crianza de un ternero. También dirigió “Agosto
sin él”, un documental sobre el primer japonés que declaró públicamente
tener sida, y “Sin memoria”, el retrato de un hombre con pérdidas
de memoria.
Ha producido los largometrajes de dos jóvenes realizadores japoneses: “Kakuto”,
de Yusuke Iseya, que fue presentado en el Festival de Rotterdam 2003, y “Frutos
salvajes”, escrito y dirigido por Miwa Nishikawa, presentado en el marco
del Festival New Directors/New Films de Nueva York en 2003.
Kore-eda ya está preparando su próximo rodaje, “Hana Yorimo
Naho”, una película de época que explorará el mundo
de los samurai de la era Edo.
Filmografía
2004 NADIE SABE
2001 DISTANCE
1999 AFTER LIFE
1995 MOBOROSI |